lunes, 22 de abril de 2013

CHIRLAS EN SALSA

NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
Ingredientes para 4 personas:
1 kg. y ½  de chirlas
4 dientes de ajo
1 cucharadita de harina
½ copa de vino fino
1 ramillete de perejil
1 pizca de pimienta negra recién molida
Aceite de oliva
Sal marina 
 
Elaboración:
Antes de cocinar las chirlas las ponemos en un colador dentro de un cuenco con abundante agua fría y un puñadito de sal y las dejamos en remojo durante al menos dos horas, cambiándoles el agua varias veces para que eliminen toda la arena que puedan traer.
Pelamos y picamos los ajos y los ponemos a dorar en una sartén amplia de fondo grueso con tres cucharadas de aceite, cuando empiecen a tomar color, incorporamos una cucharadita de harina, damos unas vueltas para que se refría un poco y añadimos las chirlas, el perejil picado, una pizca de sal, un golpe de pimienta negra recién molida y la media copa de vino. Mezclamos bien, tapamos y cocinamos hasta que se abran las chirlas. Hay que cuidar no pasarlas de cocción, de modo que en cuanto veamos que la mayoría se han abierto, las apartamos del fuego pero las dejamos unos minutos más tapadas para que se terminen de abrir las más perezosas con el vapor.
Espolvoreamos con perejil picado y servimos en cazuela de barro (con un poco de pan para mojar en la salsa).

domingo, 21 de abril de 2013

CHOCOS FRITOS

NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
Ingredientes para 4 personas:
800 gr. de chocos (de los que venden ya cortados en tiras)
Harina de trigo
Pan recién rallado
Mezcla de aceite de oliva y girasol para freír
Sal marina
Preparación:
En primer lugar lavamos bien las tiras de choco bajo el chorro del agua fría, los escurrimos y secamos con papel de cocina.
Salamos muy ligeramente y cortamos las tiras en pedazos más pequeños, de bocado.
Preparamos en una bolsa de plástico una mezcla de harina y pan rallado con algo más de harina que de pan, y metemos en ella los chocos limpios y secos, cerramos y movemos para que queden bien enharinados. Los vamos sacando a un cedazo para eliminar el exceso de harina y les damos unas ligeras palmaditas, para que queden impregnados pero no apelmazados.
Los freímos, en varias tandas, en la freidora o en una sartén honda con aceite abundante bien caliente.
Cuando estén dorados, no demasiado porque se pondrían duros y correosos, los sacamos con ayuda de una araña -que recoge menos aceite que la espumadera normal, escurrimos, colocamos sobre papel de cocina para que eliminen el exceso de aceite y reservamos al calor hasta que los tengamos todos fritos.
Podemos servirlos como aperitivo con unos gajos de limón (para que cada uno le añada unas gotas si le apetece), o como plato principal acompañado de una ensalada verde.

miércoles, 17 de abril de 2013

CEBOLLAS RELLENAS DE BONITO y PIÑONES

NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
Ingredientes para 4 personas:
4 cebollas medianas lo más parejas posibles
250 gr de bonito o atún al natural de buena calidad
(3 latitas pequeñas)
2 huevos cocidos
25 gr. de piñones
2 cucharadas de salsa de tomate casera
2 pimientos del piquillo asados
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 pizca de orégano
1 manojo de perejil fresco
Aceite de oliva
Sal

Para la salsa:
1 cebolla
1 pimiento verde
1 cucharada de salsa de tomate casera
1 vaso de vino blanco
½ litros de caldo de pescado o agua
Perejil picado
Pimienta negra molida
½ hoja de laurel
Aceite de oliva
Sal

Preparación:
Pelamos las 4 cebollas grandes, las abrimos por arriba cortando el tercio superior y reservando la tapa para el cierre, vaciamos la carne del interior con ayuda de un vaciador o una cucharilla, con cuidado de no romperlas, de forma que nos quede una pared de 2 ó 3 capas.
Picamos finamente la pulpa de cebolla y los dientes de ajo y los ponemos a pochar en una sartén con 3 cucharadas de aceite de oliva y un pellizco de sal.
Mientras tanto cocemos los huevos. Los refrescamos, pelamos y picamos junto con el perejil y los mezclamos en un cuenco con el bonito o atún escurrido, la salsa de tomate, los piñones  y la cebolla bien pochada.
Rellenamos las cebollas con esta farsa y llegados a este punto podemos cocinarlas de 2 maneras distintas:  

AL HORNO: las colocamos en una placa de horno, espolvoreamos con un poco de pan rallado, regamos con un hilito de aceite de oliva y asamos a 180 grados durante 40 minutos tapadas con papel de aluminio. Retiramos el papel 5 minutos antes de terminar para que se gratinen.
Al retirar las cebollas del horno, recogemos con un cacillo el jugo que han soltado en la cocción, y reservamos para añadirlo a la salsa que iremos preparando mientras se cocinan las cebollas. 
 
FRITAS Y COCIDAS: Cubrimos las cebollas con la tapa que teníamos reservada para que queden bien cerradas y no se salga el relleno. En una sartén pequeña ponemos abundante aceite de oliva y, cuando esté caliente, freímos las cebollas, hasta que estén doradas, echándoles aceite por encima con ayuda de la espumadera. Ya doradas las colocamos en una cazuela, y reservamos mientras preparamos la salsa. 
 
En ambos casos para hacer la SALSA: pelamos y picamos la cebolla y la ponemos a pochar en una cazuela con un pellizco de sal con 3 cucharadas de aceite de oliva (del mismo en que hemos frito las cebollas sin hemos optado por la segunda opción). Cuando esté trasparente añadimos el pimiento picado y una cucharada de salsa de tomate, sazonamos y rehogamos. Añadimos la media hoja de laurel, el ajo machacado en el mortero con una rama de perejil, el vino, el caldo de pescado (y el jugo de las cebollas que teníamos reservado si las hemos hecho al horno) y dejamos reducir unos minutos.
Colocamos las cebollas en una cazuela donde quepan todas y queden juntitas para que no se vuelquen al cocer y la bañamos con la salsa, previamente pasada por el chino, añadiendo más caldo o agua si fuera necesario para que las cubra hasta algo más de la mitad. Rectificamos de sal y dejamos cocer a fuego muy lento –sin que llegue a hervir a borbotones- hasta que estén tiernas. Necesitan unas dos horas de cocción a fuego muy lento si las hemos frito previamente o algo menos si las hemos hecho al horno.
Servimos las cebollas bien calientes bañadas con su salsa y acompañadas con una guarnición de arroz blanco o patatas fritas.

NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
 

martes, 16 de abril de 2013

RAMILLETES DE COLIFLOR ESPARRAGADOS

NUESTRAS RECEAS FAMILIARES
Ingredientes para 4 personas:
1 coliflor mediana de unos 500 gr.
4 dientes de ajo
1 rebanada de pan duro
Una guindilla (opcional)
1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
2 cucharadas de leche
Un chorro de vinagre de vino
5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal

Preparación:
Lavamos la coliflor. Ponemos una cazuela al fuego con agua abundante, una pizca de sal y 2 cucharadas de leche. Cuando rompa a hervir, introducimos la coliflor entera, a la que solo le habremos quitado las hojas verdes, y dejamos cocer unos 15 minutos desde que vuelva a hervir (el tiempo de cocción es de aproximadamente 30 minutos por kilo). Una vez tierna (lo comprobamos pinchando el tronco con un tenedor), escurrimos y pasamos a un bol con agua fría, dejamos unos minutos y volvemos a escurrir pasándola a un colador grande.
Aparte, pelamos los ajos, los picamos y los pochamos en una sartén con todo el aceite, cuando el ajo comience a tomar color, apartamos y pasamos a un mortero. En la misma sartén freímos las rebanadas de pan por ambos lados y las incorporamos al mortero, machacamos el pan y el ajo con unos granos de sal gorda; cuando estén bien majados, mojamos con un chorrito de vinagre y dos cucharadas de agua (del grifo o de la cocción) y reservamos.   
Partimos la coliflor separando sus ramilletes con cuidado de no romperlos y los echamos en la misma sartén de freír los ajos y el pan, calentamos, espolvoreamos con el pimentón, damos unas vueltas rápidas para evitar que se queme el pimentón, y añadimos el majado del mortero y unas láminas de guindilla si queremos darle un punto picante. Mezclamos con cuidado de no romper los ramilletes y dejamos que se cocinen a fuego moderado hasta que se evapore el agua y solo quede la verdura nadando en el aceite.
Servimos caliente como entrante o guarnición,


lunes, 15 de abril de 2013

PECHUGA DE POLLO A LA MIEL CON MOSTAZA ANTIGUA

NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
Ingredientes para 4 personas:
600 gr. de pechugas de pollo (4 piezas de 150 gr. aprox,)
60 gr. de mostaza a la antigua o de Dijon -la que tiene semillitas-
(unas 6 cucharadas)
40 gr. de miel de la que más nos guste
(unas 4 cucharadas)
20 ml. de vino fino (dos cucharadas)
Pimienta negra molida
Aceite de oliva
Sal
Elaboración:
En primer lugar precalentamos el horno a 200 ª C, lavamos el pollo y, con ayuda de un cuchillo bien afilado, le quitamos la grasa exterior. Secamos con papel de cocina, salpimentamos por todas partes y embadurnamos cada pechuga con mostaza de modo que queden completamente cubiertas.
Ponemos las pechugas en una fuente de horno -en la que habremos puesto un par de cucharadas de vino para que no se reseque al hacerse- regamos con un hilo de aceite de oliva y asamos con calor arriba y abajo por espacio de 10 a 15 minutos, dependiendo de la potencia del horno.
Pasada esta primera fase de cocción, sacamos las pechugas y las rociamos con una capa abundante de miel, volvemos a introducirlas en el horno y dejamos que se cocinen otros 10 ó 15 minutos, hasta que estén hechas y doradas.
Servimos con guarnición de patatas o verduras al vapor.

domingo, 14 de abril de 2013

CORONA DE ARROZ A LA PRIMAVERA

NUESTARS RECETAS FAMILIARES
Ingredientes para 4 personas:
5 puñados de arroz (1 taza de las de café con leche)
1 cebolla
2 dientes de ajo
500 gr. de menestra de verduras en conserva
(contiene guisantes, judías verdes, zanahoria, champiñones y espárragos)
1 lata pequeña de alcachofas en conserva (180 gr.)
1 pimiento del piquillo también de conserva
150 gr. de jamón ibérico cortado a taquitos
1 cucharada de manteca de cerdo blanca
1 pastilla de caldo
½ vaso de vino fino
1 ramillete de perejil fresco
½ hoja de laurel
Pimienta negra molida
Aceite de oliva
Agua (doble cantidad que de arroz)
Sal
Elaboración:
            Pelamos y picamos el ajo y la cebolla y los ponemos a pochar en una sartén amplia o paellera con un buen chorreón de aceite de oliva, empezando por el ajo añadiendo la cebolla cuando empiece a dorarse.
Cuando la tengamos pochada, añadimos los taquitos de jamón, los salteamos unos minutos, sacamos y reservamos,
            Abrimos la lata de alcachofas, las escurrimos muy bien y las salteamos en el mismo sofrito, sacamos y reservamos.
Finalmente rehogamos la menestra bien escurrida, añadimos la pastilla de caldo desmenuzada, una pizca de pimienta negra molida, medio vaso de vino y dejamos que se consuma a fuego suave.
            Ponemos a hervir doble cantidad de agua que de arroz (en nuestro caso dos tazones)  con un poco de sal y una puntita de hoja de laurel. Cuando rompa a hervir, echamos el arroz y dejamos cocer 15 minutos, Pasados los cuales, retiramos del fuego y añadimos, la manteca, los taquitos de jamón y una cucharada de perejil finamente picado, Mezclamos bien, tapamos y dejamos reposar 10 minutos.
Disponemos el arroz en un molde con forma de corona y desmoldamos en una fuente de servir, ponemos en el centro todas las verduras menos las alcachofas y unas tiritas de pimiento que colocamos alrededor para adornar.
            Servimos antes de que se enfríe.

sábado, 13 de abril de 2013

ENSALADA TEMPLADA DE GULAS Y CANÓNIGOS. RECETA DE MÓNICA

NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
Ingredientes para 4 personas:
1 bolsa de canónigos (100 gr.)
200 gr. de gulas
2 dientes de ajo
1 guindilla
Aceite de oliva virgen extra
Sal fina.
                                                      

Elaboración:
Abrimos la bolsa de canónigos -como vienen ya limpios y listos para usar no es necesario lavarlos- deshacemos los ramilletes y los disponemos en un cuenco, les ponemos sal y un chorrito de aceite, mezclamos y reservamos.
Pelamos y laminamos el ajo y lo ponemos a dorar en una sartén con tres cucharadas de aceite, cuando esté dorado, añadimos las gulas y una guindilla picada, damos unas vueltas para mezclarlo todo bien. Salamos al gusto y retiramos del fuego.
Disponemos los canónigos en una fuente de servir y sobre ellos las gulas con sus ajitos dorados y sus trozos de guindilla. Servimos inmediatamente como entrante o plato único para una cena ligera.